




Hotel Siglunes
Sobre este alojamiento
Hotel Siglunes está en Lækjargata 10, en el centro de Siglufjörður, el antiguo pueblo del arenque en el extremo norte de la península de Tröllaskagi. Sus 19 habitaciones incluyen familiares, dobles, twin e individuales; la mayoría tiene baño privado y unas pocas más sencillas lo comparten. Lo que lo distingue es la cocina: el restaurante lo lleva un chef de Marruecos que prepara platos marroquíes con ingredientes islandeses, una sorpresa en un pueblo pesquero de este tamaño. Hay una poza caliente, un salón común y un bar que abre en verano, cuando también se sirve desayuno bufé. La entrada empieza a las 15:00. El puerto, la calle principal y el centro de música folk están a pocos minutos a pie, igual que el Museo de la Era del Arenque en el frente marítimo. Al pueblo se llega por los túneles de Héðinsfjörður desde Ólafsfjörður, y en invierno la estación de esquí de Skarðsdalur queda sobre el pueblo.
- Restaurante de un chef marroquí con producto islandés
- 19 habitaciones, la mayoría con baño privado
- Poza caliente y salón común
- Bar y desayuno bufé en verano
- A un corto paseo del puerto y del museo del arenque
- Nota de 8,5 en 475 opiniones
Nuestra opinión
El restaurante del Hotel Siglunes lo lleva un chef marroquí que cocina platos marroquíes con producto islandés, y en un pueblo del tamaño de Siglufjörður eso basta para reservar la cena, duermas aquí o no. El hotel tiene 19 habitaciones en Lækjargata 10, la mayoría con baño privado, poza caliente y salón, con un 8,5 en 475 opiniones. Lo elegiría antes que el gran hotel del puerto para quien quiere carácter y buena mesa más que vistas al mar desde la habitación. Revisa el tipo de habitación al reservar: unas pocas comparten baño, y el desayuno y el bar solo funcionan en verano.
Por qué nos gusta
- Una cena marroquí en un pueblo ártico del arenque
- Un centro para recorrer a pie, con el puerto al lado
- Una poza caliente para las tardes frías del norte
Por qué encanta a los viajerosLas familias pueden elegir habitaciones familiares con baño privado, algo importante aquí porque unas pocas de las 19 habitaciones comparten baño. La ubicación es su punto fuerte: desde Lækjargata, el puerto, la calle principal, el centro de música folk y el Museo de la Era del Arenque quedan a un corto paseo, así que un día en Siglufjörður no necesita coche. La poza caliente y el salón común ayudan en una tarde fría, y a los niños curiosos con la comida les gustará una cena marroquí donde no la esperan. Fuera del verano, cuando no se sirven ni el desayuno ni el bar, lleva algo para la mañana. En invierno, la estación de Skarðsdalur, sobre el pueblo, permite una escapada corta de esquí en familia.
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