




Hotel Isafjördur - Torg
Sobre este alojamiento
Ísafjörður se levanta sobre Eyri, una lengua de arena en forma de L dentro del Skutulsfjörður, con montañas por tres lados y las aguas abiertas del Ísafjarðardjúp por el cuarto. El Hótel Torg da a Silfurtorg, la plaza donde se cruzan las calles principales, así que tiendas, cafés y puerto quedan a pocos minutos a pie. Elige la habitación por su ventana: las estándar y triples miran a la bahía del Pollinn o al Ísafjarðardjúp hacia Snæfjallaströnd, y las deluxe suman la plaza a la vista del fiordo. Abajo, el LOGN sirve comidas y bebidas, con happy hour diario de 16:00 a 18:00 en verano. Los barcos a la isla de Vigur y a la reserva sin carreteras de Hornstrandir salen del puerto, y el aeropuerto está a un corto trayecto en taxi.
- En Silfurtorg, la plaza central, a pocos minutos a pie del puerto
- Habitaciones hacia el Pollinn o el Ísafjarðardjúp y Snæfjallaströnd
- Ascensor a las plantas superiores y recepción 24 horas
- Restaurante y bar LOGN en el propio hotel
- Aparcamiento gratuito y mascotas admitidas
Nuestra opinión
Silfurtorg 2 es la dirección por la que pasa cualquier paseo por Ísafjörður, y el Hótel Torg es el edificio que la ocupa: el tipo de base donde aparcaría el coche al llegar y no lo volvería a mover. Su fuerza es la ubicación, no el tamaño ni el estilo. Desde la puerta llegas a pie a los barcos de Vigur y Hornstrandir, al museo del patrimonio de los fiordos del Oeste en Neðstikaupstaður y a los restaurantes del pueblo, y el ascensor te ahorra la escalera con el equipaje. Pediría una habitación hacia el Pollinn o el Ísafjarðardjúp, porque el fiordo es la razón de estar aquí. No es la base adecuada si buscas un jacuzzi bajo cielo oscuro o una granja lejos de las farolas.
Por qué nos gusta
- Todas las salidas en barco del puerto están a un paseo
- Vista al fiordo en todas las categorías de habitación
- Restaurante y bar abajo para las noches de mal tiempo
- Nota de 8,3 en casi 600 opiniones de huéspedes
Por qué encanta a los viajerosPara una familia, la gran ventaja del Hótel Torg es que, una vez allí, el coche sobra. Las habitaciones triples son para tres personas, hay ascensor a las plantas superiores, la recepción atiende día y noche y el aparcamiento es gratuito, algo que se agradece tras el largo viaje hasta los fiordos del Oeste. A los niños que disfrutan de los barcos les encantará la excursión a Vigur: media hora en el agua y luego una isla llana y verde con eíderes y el único molino de viento de Islandia. Hornstrandir es otra historia, una naturaleza sin carreteras para senderistas equipados, no para niños pequeños. Se admiten mascotas, algo poco habitual en el pueblo. El hotel no tiene piscina ni jacuzzi, así que para un baño por la tarde iría andando a la Sundhöll Ísafjarðar, la piscina municipal.
Opiniones de huéspedes
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