




Harbour Inn - Guesthouse
Sobre este alojamiento
El pueblo de Bíldudalur se enrosca alrededor de un pequeño puerto en el Arnarfjörður, y este B&B se encuentra en pleno centro en vez de en las afueras, lo bastante cerca del museo islandés de monstruos marinos como para llegar caminando en dos minutos. Las habitaciones, de colores vivos, ofrecen vistas a la montaña o al fiordo, con ropa de cama, toallas y albornoces incluidos, aunque los baños se mantienen compartidos en todo el establecimiento en vez de privados por habitación. El desayuno se sirve cada mañana en el comedor, y un salón de TV comunitario da a los huéspedes un lugar donde reunirse una vez terminada la conducción del día por la carretera 60. Fuera hay tumbonas para quien prefiera relajarse antes de entrar. El senderismo figura entre las actividades del establecimiento, y el campo de golf de Bíldudalur está a 1,7 km para una tarde tranquila. El carácter familiar se nota en la escala reducida del lugar, más cerca de una casa de huéspedes de pueblo que de un hotel, algo que encaja bien con el pueblo pesquero que lo rodea.
- Ubicación en el centro del pueblo
- Desayuno incluido
- Salón de TV comunitario
- Vistas a la montaña o al fiordo
Nuestra opinión
Conviene a viajeros que quieren una base en pleno pueblo, a distancia a pie de lo poco que hay que ver en Bíldudalur, en vez de una estancia aislada en pleno campo. Tanto familias como parejas en viaje de dos valoran bien la ubicación, y el desayuno incluido junto con el salón común lo convierten en una parada fácil entre trayectos largos por los fiordos del oeste. Quienes busquen baños privados o servicios de tipo resort deberían mirar en otro lugar, ya que este sitio se mantiene deliberadamente como un B&B de pueblo modesto.
Por qué nos gusta
- A dos minutos a pie del museo de monstruos marinos
- Desayuno servido cada mañana
- Vistas a la montaña y al fiordo desde habitaciones de colores vivos
- Tumbonas exteriores para relajarse
Por qué encanta a los viajerosPara una familia, el mejor argumento es la ubicación: el Museo Islandés de los Monstruos Marinos está a dos minutos a pie, y los niños tienen un plan cercano sin volver al coche tras un largo trayecto por la carretera 60. El desayuno se sirve cada mañana, la ropa de cama, las toallas y los albornoces están incluidos, y la sala común con televisión deja espacio a todos por la noche. Los baños son compartidos, así que lo reservaría para una parada corta.
Opiniones de huéspedes
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