




KEX Þingeyri
Sobre este alojamiento
El propio edificio distingue a esta pensión: una casa de piedra de 1947, renovada en habitaciones con zona de estar y televisión en vez de despojada de su carácter. El desayuno llega en forma de bufé y el restaurante del propio local también cubre la cena, útil en un pueblo con pocas opciones para comer, y las parejas puntúan la ubicación específicamente con un 8,9 para una escapada de dos. La piscina pública queda a 3 minutos a pie, un baño fácil por la tarde sin coger el coche, y un campo de golf de 9 hoyos cerca del Hotel Sandafell queda a 6 minutos en coche para quien quiera una actividad más allá de la habitación. La mayoría de las habitaciones usan baño compartido, la contrapartida por las comidas incluidas y la tarifa más baja, y el aparcamiento gratuito en el propio local completa una estancia pensada para una parada corta y práctica en la carretera 60.
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